Fue un compositor, director de orquesta y pianista de música romántica alemán, y hermano de la también pianista y compositora Fanny Mendelssohn.
Félix Mendelssohn Barthold, quien no llegó a los cuarenta años, fue un músico aristócrata proveniente de una familia bien, al que nunca le faltó el dinero. De hecho, para que nos hagamos a la idea, su familia tenía tanta riqueza y a él le gustaba tanto la música que, cuando era un niño, pedía para su cumpleaños que le comprasen una orquesta para poderla dirigir… ¡y se la compraban!
Así empezó Mendelssohn a componer. A la edad de doce años aproximadamente, ya ha compuesto sus primeras sinfonías para orquesta de cuerda, como la que dirigía en sus cumpleaños. El hecho de no necesitar ganar dinero para vivir puede suponer dos cosas: o que te vuelvas un holgazán o que emplees muy bien el tiempo para cultivarte y cultivar al resto. Por suerte, la segunda opción fue la que escogió nuestro compositor de Hamburgo.
Mendelssohn dedica su vida a estudiar música, a viajar, a componer, a investigar… De ahí que tengamos una maravillosa ‘Sinfonía Italiana’, escrita tras conocer la alegría y la belleza de Italia; o la sorprendente Obertura «Las Hébridas», que nos muestra un viaje en barco entre las islas escocesas. También le debemos el redescubrimiento de Bach, pues él se encargó de reestrenar la ‘Pasión según San Mateo’ del maestro de maestros, así como la increíble música incidental sobre’ El sueño de una noche de verano’ de William Shakespeare…
Recomendación
- ‘Concierto para violín y orquesta op. 64’. Empiece por el primer movimiento, y si le llena… déjese llevar y disfrute del segundo movimiento (un poco más lento) y compruebe cómo este enlaza de forma directa con el tercero, rápido, vivo y brillante. Si por el contrario no le dice nada, no se preocupe; igual no es el momento, pero al menos ya lo conoce.
- ‘Sinfonía para orquesta de cuerda nº 10’. Escuche esta obra de la época en que Mendelssohn tenía entre doce y catorce años. Esta sinfonía, la número 10, tiene tan solo dos movimientos. Comienza con un adagio misterioso de alrededor de un minuto y medio de duración, que desemboca en un frenético allegro lleno de energía.
- Si es usted muy neófito en esto de la música clásica, por supuesto escuche ‘La marcha nupcial’ de la obra ‘Sueño de una noche de verano’. Seguro que esta pieza la has escuchado innumerables veces, pero a lo mejor no sabías que era de Mendelssohn.
Anécdota
¿Sabía que… Félix Mendelssohn fue uno de los autores proscritos en la Alemania nazi, en la que fue calificado de “enemigo de la raza alemana”? Se trata de algo muy extraño, ya que nuestro protagonista compuso música completamente alemana, siendo además un claro continuador de la tradición germánica a través de Beethoven y rescatando a Bach.
La explicación de que se le tachase de “enemigo de la raza alemana” es que Mendelssohn descendía de una familia de comerciantes judíos. Su padre, Abraham Mendelssohn, terminó decidiendo bautizar a toda la familia y unir el apellido Bartholdy al de Mendelssohn. De ahí Félix Mendelssohn Bartholdy. Al parecer, el apellido Mendelssohn es claramente judío, mientras que el Bartholdy es típicamente protestante.
