Este compositor es uno de los más grandes que ha habido a lo largo de la historia.
Palestrina es el principal representante de la Escuela Romana del siglo XVI, cuyo centro de actuación fue la Capilla Papal de Roma. Nos encontramos en la Contrarreforma de la Iglesia católica y en el periodo en el que el Concilio de Trento (1545-1563) aprobó unas nuevas características para la música eclesiástica.
Una de las principales medidas adoptadas en este Concilio era que el texto de las piezas se pudiese entender cuando era cantado. Con el apoyo de la Contrarreforma, Palestrina se convirtió en el paradigma de la música eclesiástica polifónica católica al hacer una música vocal completamente comprensible.
Giovanni Pierluigi fue organista en Palestrina, la pequeña localidad en la que nació, ubicada muy cerca de Roma, en la provincia del Lacio. Más tarde fue cantor en la capilla de San Pedro de Roma y maestro de capilla en Letrán y San Pedro, entre otros cargos que ostentó a lo largo de su vida.
Ser maestro de capilla implicaba encargarse de toda la vida musical del templo, dirigiendo, componiendo, dando clase a los cantores y preparando la música sacra de los oficios, o de la música profana en las fiestas cortesanas.
La obra de Palestrina es vocal en su totalidad. En ella podemos encontrar más de noventa misas, entre las que tenemos que destacar la Missa Papae Marcelli y la L’homme armé, más de quinientos motetes y de cien madrigales sacros y profanos, así como muchas otras obras sueltas. Su estilo se considera la cúspide de la polifonía, con un claro uso del contrapunto que será un ejemplo a seguir por todos los compositores posteriores.
Tecnicismos aparte, si usted, querido lector, desea disfrutar de una música tranquila, donde se pueda quedar absorto intentando escuchar las entradas de cada una de las voces y cómo estas tienen vida propia individualmente, formando un maravilloso Todo al mismo tiempo, Palestrina es su compositor.
Recomendación
Regina Coeli. Una obra de menos de cuatro minutos que resume a la perfección el estilo de Palestrina, con un canto en el que las cuatro voces son fáciles de seguir. Ideal para adentrarse en el mundo vocal del Renacimiento*.
Anécdota
¿Sabía que… uno de los mayores fans de Palestrina fue el mismísimo papa Sixto V? Este, tras asistir al estreno de una de las misas de Palestrina en la iglesia de Santa María Maggiore de Roma, salió sonriente del templo diciéndole a todo el mundo: “Esta misa no podría haber salido de la pluma de otro que no fuera Palestrina”. Con esta anécdota nos damos cuenta del singular estilo que diferenciaba a Palestrina del resto de compositores
de su época.

Super interesante el articulo!!!